29/09/2010

29/09/2010


A las 06.00 han tocado diana para desayunar y a las 06.30 salir camino de Bengbis. Ha sido temprano, pero algunos llevan despertándose más temprano gracias al gallo que todas las mañanas canta a las cinco de la mañana. Yo por suerte solo lo he oído dos días, los demás estoy tan cansada que no lo oigo.




Esta mañana a las seis y media hemos ido a Bengbis, para ver el mercado. El paseo ha sido muy bonito. Media hora andando, tranquilos por un camino forestal, con la selva al lado (que ganas de meterme en la selva pero ya iremos otro día). Hemos visto un montón de niños solos con sus machetes y algunos con sillas que se dirigían a la escuela de la misión. Todos se paraban y querían que les hiciéramos fotos y hacerse fotos con nosotros. En las casas, comienza el día. Se ven algunas mujeres que ya han ido al mercado y vuelven con sus cestas en la cabeza. Cuando llegamos los niños estaban entrando al colegio. La entrada merecía la pena de ver porque entraban en orden militar, ha sido muy curioso. Hemos llegado al mercado y los que han estado antes comentan que es más pequeño que otros años. Hay pescado seco, caracoles enormes, tubérculos, alguna verdura y corteza de un árbol, que nos han explicado que viene bien para las encías y problemas de boca, se parece un poco al regaliz. También hay puestos con telas de unos colores muy vivos, pelucas (aquí se llevan mucho), etc. Para volver hemos cogido moto-taxi, íbamos 2 más el conductor, es decir, 3 en una moto no muy grande. Por supuesto íbamos sin casco ni ninguna protección, yendo por una pista forestal, es decir, con todos los baches imaginables y más. La verdad, ha sido muy divertido, y obviamente no hemos tenido ningún tipo de precaución pues hemos ido echándonos fotos por el camino mientras paseábamos en la moto (cosa que sólo se nos ocurre hacer aquí).





Al llegar hemos desayunado y ha empezado la jornada laboral. Lo más visto en la consulta son resfriados, malaria y enfermedades de transmisión sexual. Lo duro ha sido una niña de 5 años, tenía el cuerpo lleno de abcesos. No podía dejar de llorar y le debían doler bastante porque era tocarlos y aumentar su capacidad pulmonar para los gritos. Se le han dado antibióticos, y se le ha dicho a la madre que vuelvan en tres días para ver la evolución, porque si no mejoran habría que abrirlos. Lo más triste es que mucha de esta gente no puede volver, son de muy lejos y a muchos les cuesta todo un día venir a la consulta.

También ha sido impresionante ver las heridas de una caída de moto. Tenía unas heridas impresionantes en la pierna, eran literalmente dos agujeros uno en la pierna y otro en el tobillo con un diámetro y profundidad impresionantes cada uno. En ese momento ha sido cuando nos hemos dado cuenta de la locura de la moto-taxi de esta mañana. Aunque en ese momento era divertido y no lo hemos pensado mucho. Íbamos muy descuidados en la moto y parece ser que son muy frecuentes estos accidentes. El hombre debería venir en 2 días para volver a curarse, porque podría infectarse. Aún así no estamos muy seguros de que vuelva.

El momento tierno ha sido una niña de 7 meses con bronquiolitis. Estaba muy tranquila. ¡Qué bonica!

Hemos hecho una ecografía para ver un el hígado y el bazo. He intentado distinguirlos, pero no tengo ninguna visión espacial o la que se necesite para entender una eco. Para mí siguen siendo manchas blancas y negras, bueno y alguna gris. Eso sí, he palpado el bazo. Ha sido interesante.

En quirófano parece que ha habido algún problema, pero el grupo ha sabido solucionarlo muy bien. Ha sido un momento difícil pero todos han reaccionado muy bien. Mientras pasaba eso en el quirófano, yo he estado sola con un paciente durante 20 minutos más o menos. Ha sido una situación muy cómica porque no había interpretes, no nos entendíamos y finalmente no parábamos de reírnos. El descanso de la comida ha sido un poco más largo. Pero finalmente, después de comer han vuelto al quirófano. Parece que lo que ha ocurrido ha unido más al grupo y les ha dado más energía. Me gusta la manera que tienen de solventar los problemas, en vez de desistir, no dan su brazo a torcer y siguen para adelante con más energía. Sea lo que sea lo que ha pasado, me parece que han salido fortificados como grupo y por tanto en el trabajo.

La jornada de la tarde ha sido dura, aunque algo más corta. Hemos cenado temprano y después hemos ido un rato al bar a desconectar. Aun así a las 00.30 estábamos acostados, casi todos.

Hasta mañana que son las dos de la mañana y a las 6 hay que estar en pie. Y escribir acostada no es algo muy cómodo. Mañana será otro día, espero que mejor.




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